¿Por qué no me sale?

Esta es una pregunta que frecuentemente nos hacemos ante los ejercicios gimnásticos,  y en la que en este post buscaremos dar respuesta. 

Todo ejercicio gimnástico consta de dos componentes principales a la hora de  realizarlo, fuerza y habilidad.  

Fuerza. Ante la dificultad que suponen estos ejercicios debemos tener una base de  fuerza específica. Dicha base es imprescindible, puesto que no disponer de ella nos  imposibilitará realizar los rangos completos de movimiento sin necesidad de asistencia. 

A menudo en clase de gimnásticos se plantea una cuestión,  si no tengo fuerza ¿para qué voy a practicarlo? Aquí es donde entra en juego el segundo de nuestros factores 

Habilidad. Es la parte más técnica del ejercicio, dicha habilidad, como en cualquier  disciplina deportiva, puede ser aprendida o innata, pero siempre es mejorable y nunca  debemos dejar de practicar o darlo totalmente como aprendido. 

Es clave mantener una evolución, desde cada punto de partida distinto, y para ello,  debemos realizar un trabajo técnico, que nos permita, cuando lleguemos a tener la  fuerza necesaria, haber avanzado en el camino hacia el movimiento a realizar. 

Como podéis leer, ambos componentes van absolutamente de la mano, siendo  ligeramente mas importantes uno u otro según el movimiento. 

Por poneros un ejemplo, como un buen entrenador me decía el otro día, se suele  alcanzar antes una dominada, por su predominante factor de fuerza, que una caminata  de pino, donde predomina la habilidad.

¿¿¿Se me olvida algo??? 

Sí, los miedos. Cuántas veces no habré escuchado esto a la hora de ponernos en piso o  ir encima de la barra en un muscle up. 

Es muy difícil enfrentarse a estos bloqueos psicológicos, pero incluso aquí, la labor del  Coach es primordial, nosotros nos encargaremos de dar las adaptaciones y  progresiones necesarias y adecuadas para que os podáis ir sintiendo seguros en cada  paso que dais, de forma que estos miedos vayan desapareciendo hasta convertirse en  seguridad. 

Ya sé hacerlo, ahora toca dominarlo, es decir, ser capaz de afrontarlos y realizarlos  durante un wod o junto a otros movimientos que puedan haber condicionado mi  fuerza o mi resistencia. 

Y para ello… solo te queda entrenar.